

Su pasaje por Nacional no dejó demasiado, pero su nombre sonó fuerte siete años después, en donde pasó a conocerse como “El Pintor”.
El puesto de “9” en Nacional era preocupante durante la década de los 80 por falta de goles, repasemos de memoria y al vuelo. Luego de la salida de Waldemar Victorino en febrero del 81, el puesto quedó vacante. De golpe aparecía un jugador como Milton Da Cruz que convirtió 9 goles en las 3 primeras fechas del aquel Uruguayo de 1982 y se frenó. En el 83 parecía que Wilmar, el “toro de los Cerrillos” que antes era zaguero llenaría el vacío, pero se fue enseguida. Pedro Catalino Pedrucci, Jorge Bertolio, Eduardo Favaro, Jacinto Cabrera, Fernando Barboza… no llegaban a ganarse el puesto, sin discutir sus condiciones futbolísticas pues por algo llegaron a estar en la cancha.
La mano cambia en 1988 cuando llega Juan Carlos De Lima, ese año aparece Daniel Fonseca y luego disfrutamos al panameño Julio Dely Valdez.
Comienzo por demás auspicioso
En 1985 en materia de clásicos fue mala para el bolso, todos deseábamos que esa temporada se fuera, el 86 nos esperaba con nuevos bríos.
A principio de año se juega una nueva edición de la Copa “Ciudad de Montevideo”, Nacional derrota a Peñarol 1 a 0 con gol a los 87 de Jacinto Cabrera, tras capturar un rebote luego de un gran cabezazo de la figura de la cancha, Rafael Villazán que el defensa mirasol Eliseo Rivero sacara de la línea. El primer clásico del año era bolso, se gritó bastante, fue un desahogo.
Jacinto Cabrera alimentaba la esperanza del hincha de haber encontrado el goleador y debutar con gol en su primer clásico no era poca cosa, además de ganar.
Esa noche el decano arrancó con: Mario Alles, José Luis Pintos Saldanha, Juan Ferrari, Rafael Villazán y Luis Romero, el medio con Santiago Ostolaza, Jorge Daniel Cardaccio y Ricardo Perdomo, arriba, Mauricio Silvera ,Jacinto Cabrera, Sergio Olivera.
A los 82 ingresó el sanducero Julio Lancieri por Ricardo Perdomo.
Fue el debut en clásicos con la camiseta de Nacional de Mario Alles, Luis Romero, Jorge Cardaccio, Santiago Ostolaza, Mauricio Silvera, Jacinto Cabrera y el técnico Walter “Cata” Roque.
Luego fuimos campeones al ganarle la final al River Plate de Francéscoli y Alonso mediante tiros penales. Jacinto convirtió un penal, Alles se quedó con los tiros del Enzo, Alonso y Montenegro, el capitán de ese conjunto era Nelson Daniel Gutierrez identificado con los colores aurinegros, que no quiso recibir el banderín y festejó exageradamente el gol de penal que convirtió.
Pocos días después, Jacinto le vuelve a convertirle a Peñarol, goleamos por la Copa “Bayer” 3 a 0, por si falta agregar leña a la ilusión del hincha. Pero fue eso y pudo quedar allí la historia de Jacinto, hasta que sucede un hecho inédito, 7 años después…
“El Pintor”
Sucedió en octubre de 1993. Uruguay viajaba a jugar un compromiso ante Alemania, a último momento el club Huracán de Argentina no autorizó a viajar a Walter Pelletti. Minutos antes de partir el avión se le comunicó al delantero Jacinto Cabrera -en aquel entonces en Liverpool- que debía de viajar.” Estaba en mi domicilio pintando mi casa, aprovechando el hermoso día. Eran las 11.50 y de repente me llaman por teléfono diciéndome que tenía que salir urgente para hablar con él, porque Fleitas me había citado para viajar a Alemania. Enseguida dejé todo como estaba, me pegué una ducha y salí como “pedrada” para el Aeropuerto. Antes había llamado a mi señora, que estaba en su trabajo, en una panadería, y creía que yo le estaba haciendo una broma. Fue una gran sorpresa y dejé toda mi casa desordenada, con los tarros de pintura por todos lados porque no tuve tiempo para ordenar nada. Todo fue muy apresurado” relataba Jacinto Cabrera al periodista Marcelo Tarde.
Ese encuentro Uruguay fue goleado por la selección alemana por 4 tantos contra 0.

Jacinto Cabrera, una historia bien nuestra.