

El temperamental mediocampista tiene su segundo regreso a Nacional en el agitado año 1987 que se encauzó recién sobre el final de la temporada con la llegada del técnico Fleitas.
Se había ido el técnico Walter Roque tras perder la final del uruguayo jugada el 6 de enero de 1987, tampoco pudo acceder a la Copa Libertadores de ese año.
Tras el alejamiento de Roque llega Sergio Markarian pero el bolso recibe golpes bajos, demasiados.
Se apuesta a otro pesado con mucha experiencia para intentar llevar el barco a buen puerto, José Ricardo De León, allí aparece con fuerza la figura de Julio Ribas, que aparte tiene la cinta de capitán y a su lado, otro regreso de Juan Ramón Carrasco.
De León gana el clásico del uruguayo jugado el 14 de octubre de 1987 por 2 a 0 con anotaciones de Carrasco y Sergio Olivera.
Pero la alegría duró poco, muy poco, Nacional pierde con Central Español y la situación es compleja, termina la corta era del Profe y llega Roberto Fleitas, que había conquistado la Copa América en Argentina con Uruguay.
También podemos decir que finalizó la etapa de Julio Ribas con la llegada de Fleitas, también apuntó el técnico a Carrasco, quién luego de jugar la liguilla que deposita a Nacional en la Copa Libertadores, lo deja en libertad de acción.
Así fue el pasaje a grandes rasgos de Julio Ribas en Nacional como jugador, años más tarde aparece de técnico en el tradicional rival, recordándose aquella de la piñata que terminaron varios en la cárcel, incluido el mismo Julio. Foto «El País».