

El Gol de Victorino por Dante Iocco, Presidente de Nacional en ese 1980.
Durante el partido, el momento culminante y uno de los de mayor emoción, fue cuando Waldemar Victorino, convirtió el gol, que, en definitiva, sería el de la victoria.
Aunque lógicamente, cada jugada, un suspiro, algo así como una apretada del corazón, pero el gol, fue algo tremendo. En lo personal soy un hombre que no grito los goles, pero ese lo grité, con todas mis fuerzas, como lo hice con los de Morales en otros partidos y luego el de Tokio y como también había festejado muchos años antes, el que le convirtiera Atilio García a Boca Juniors en aquel empate 2 a 2.
Extraído de El País, agosto de 1990.-