

Un volante mixto de pasaje exitoso por Nacional, debutó unas temporadas antes en la primera tricolor pero su gran año fue en 1980, Eduardo fue clave jugando de “8”. Completaba aquel medio campo Víctor Esparrago y Arsenio Luzardo.
Algunos de sus goles son recordados por la técnica con la cuál le pegaba a la pelota.
La noche del 2 de julio de 1980 por la semifinal de la Copa Libertadores, a falta de pocos minutos para finalizar el match, Nacional perdía 1 a 0 con el excelente equipo paraguayo del Olimpia, hasta que desde la zurda de Washington González sale un pelotazo largo, la baja de cabeza Waldemar Victorino a la entrada del área grande para que Eduardo le entrara de aire, dejando sin asunto al meta compatriota, Almeida.
El relato de Víctor Hugo Morales se inmortalizó… ¡De La Peña, De La Peña, De La Peña, de volea, de volea, de volea!…¡hay que ver, en el tornillo la metió!

Nacional obtendría al mes siguiente la Copa Libertadores derrotando al Internacional de Porto Alegre.
Defendiendo la celeste en la definición de la Copa de Oro ante Brasil – ganó Uruguay – se lesionó y quedó al margen de la final Intercontinental que Nacional juega ante el Nottingham Forest el 11 de febrero de 1981, lo suplantó en buena manera Denis Milar , Nacional ganó 1 a 0 y fue campeón.
En setiembre de ese 81, más exactamente el miércoles 30 en el estadio Centenario y por la Copa Libertadores, Nacional se enfrenta a Peñarol, clásico, duro, como todos, “sobre el final del primer tiempo, corner para Nacional. Lo tiró Julio César Morales al segundo palo, saltan Wilmar Cabrera y Marcenaro, rechaza para arriba el de Peñarol, la pelota cruza el área y cuando la recibe el botín izquierdo de Eduardo De La Peña para impulsar un voleo espectacular. Gol. ¡Golazo! (Revista “El Gráfico”).
Se fue con toda la gloria, regresó a mediados de los ochenta en un momento duro de Nacional en todo sentido, De la Peña arrastraba una lesión, optó por colgar los botines y en gesto que lo pinta que no solo era gran jugador, devolvió el dinero, demostrando ser un caballero.
Eduardo De La Peña se quedó a vivir en la historia tricolor, de volea.

Foto arriba : El Deportivo.