

Por Jhon Orrego.
Inicios del fútbol
El fútbol se puede decir que comienza en Gran Bretaña con la fundación de «The Football Asociation» allá por el año 1863. Hasta entonces, los 3 deportes más importantes en el siglo XIX eran el rugby, el cricket y el fútbol.
Destinado a solamente una parte de la sociedad, el fútbol comenzó a hacerse cada vez más importante en las escuelas, las universidades y el ejército de aquel país.
Luego de algunos años gracias a la revolución industrial, las fábricas crean sus propios equipos de fútbol. También se creó un reglamento para que haya una organización, sin lugar a dudas el fútbol poco a poco se estaba transformando en un lenguaje mundial.
Gran Bretaña exportó diferentes productos a diferentes países, gracias a la revolución industrial. Esos productos llegaban a través de los puertos, entre esos productos se encontraba el fútbol y Uruguay no iba a ser la excepción.
El profesor Leslie Poole fue uno de los pioneros en el fútbol uruguayo, junto con su discípulo Enrique Lichtenberger, son quienes a la postre fundarian a uno de los 4 fundadores de la Leauge, el Club Albion.
El fútbol en Uruguay era netamente británico, o de origen británico. Lo practicaban ingleses, alemanes o uruguayos hijos de ingleses. Era dominado totalmente por los extranjeros, ningún criollo podía jugar al fútbol. Hasta que un grupo de estudiantes en su mayoría menores de edad reacciona y funda el 14 de mayo de 1899 al Club Nacional de Football, el primer club criollo de américa.
FUNDACIÓN
En la casa de Ernesto Caprario, Soriano 89 se daría lugar a la fundación de Nacional.
Se elegiría al Capitán (persona con más cargo en el club) y al presidente, en una instancia de votación entre todos los socios fundadores.
Domingo Prat sería quien se quede con el puesto de Capitán (encargado de designación de jugadores, los desafíos, concreción de partidos, con la correspondiente fijación de la cancha y elección de jueces) y a Sebastián Puppo como presidente del club.
La Comisión Directiva quedó conformada con Melitón Romero como secretario y Ernesto Caprario como tesorero.
Nacional no solo adopta los colores de nuestro máximo héroe patrio Don José Gervasio Artigas para su bandera sino que además su camiseta original fue pensada como el poncho patrio, rojo por dentro y azul por fuera, razón por la cual la primer camiseta fue roja con puños azules. Con este logro deportivo (la fundación de Nacional) se completa el círculo en el proceso de la nacionalidad que ya se había iniciado en los planos: político, social, económico y cultural en el país.
COMIENZO GANADOR
Rápidamente Nacional forjaría la historia del fútbol Uruguayo metiéndose en la League en 1901 y al año siguiente conquistando su primer campeonato uruguayo.
Ya Nacional contaba en su palmarés su primer título de campeón uruguayo.
1903 fue un año donde Nacional de manera heroica y patriótica lograría unas de las hazañas más importantes y aún recordadas por todos los nacionalófilos, que incluso todos los 13 de setiembre se festeja y es la obtención de la primera victoria uruguaya en suelo argentino. Esto es recordado como la «gesta de 1903», cuando la «League» nombra a 11 futbolistas de Nacional para integrar el combinado uruguayo debido a que en el año anterior este había sido campeón uruguayo. Dicha decisión causó hondo malestar entre los equipos con predominancia extranjera como el CURCC y el Deutscher FC que no vacilan en renunciar al honor de formar parte del “team” oriental. El partido de la ida, había terminado 6 a 0 a favor de Argentina lo cual esto es un agravante más para que el CURCC y el Deustcher FC nieguen sus jugadores, ya que daban por perdido el cotejo. Es ahí cuando Nacional asume la representación de Uruguay escribiendo una de las páginas más gloriosas del fútbol oriental y dando a nuestro país el primer triunfo internacional.
EL PRIMER HINCHA
Nacional empezó a ser clamor popular y las masas comenzaron a seguirlo.
Llevaba muchísima gente que venía desde todos los puntos de Montevideo a ver al equipo criollo que hacía rodar de alegría a la pelota de cuero.
El ambiente en las canchas en esa época eran diferentes a los que estamos acostumbrados a ver hoy en día, se veía como un espectáculo, nadie se salía del libreto y los goles se aplaudían. Pero hubo un hombre, que revolucionó la manera de vivir el fútbol en una cancha, el Sr Don Prudencio Miguel Reyes.
De oficio talabartero, era quien inflaba las pelotas de cuero con las que se jugaba el partido. En ese momento se le llamaba el hinchador de pelotas.
La gente se refería a Prudencio como «el hincha».
Muy feliz con su función, hinchaba las pelotas y luego se ponía al costado de la cancha a alentar constantemente a su cuadro al grito de: «Arriba Nacional, vamos arriba Nacional» con una voz fuerte y pronunciada.
Don Prudencio empezó a formar parte del espectáculo y la gente cada vez se sentía más identificada con él, incluso acompañándolo en sus cánticos.
La palabra hincha se fue popularizando de tal forma que en el Río de la Plata se empezó a usar dicho término. Rápidamente se globalizó y hasta en España se habla hoy en día del «hincha» de un equipo.
Es por eso que con Don Prudencio Miguel Reyes nace el hincha, por lo tanto la primer hinchada del mundo.
LA TRIPLE CORONA
Nacional poco a poco se estaba convirtiendo en el equipo más importante del país y es así que en 1917 gana la primer Copa Uruguaya en Propiedad, algo que nadie había podido lograr hasta entonces. El reglamento estableció, que quien lograse tres veces consecutivas el Campeonato Uruguayo, se quedaría con la copa en propiedad definitiva.
Nacional logra el campeonato uruguayo de 1915, 1916 y 1917 y así corona su espectacular hito.
Una vez finalizo el encuentro frente a Peñarol (último partido del uruguayo de 1917) una multitud acompañó al decano en los festejos, es que el Club de los hermanos Céspedes había logrado algo único. La caravana comenzó en la avenida 18 de Julio y finalizó en la sede de Nacional, con un imponente marco de público.
Carretas, caballos, pancartas, cánticos y más de 3000 personas fueron testigos de esa fiesta. Desde los balcones dirigentes y allegados hicieron una oratoria para la multitud que vivió una noche soñada hasta entrada la madrugada.
Nacional se convertía en el más laureado del Uruguay con 6 campeonatos uruguayos.
«EL INDIO» ABDÓN PORTE
En Nacional han pasado jugadores muy importantes para la historia del Club, pero ninguno como Abdón Porte.
El indio nació en el año 1893 en la localidad de Libertad, departamento de Durazno. Se desempeñaba en la posición de mediocampista defensivo o sea un tradicional 5 de nuestro fútbol. Llegó a Montevideo en el año 1911 para comenzar su carrera deportiva en el Colón Fútbol Club. Luego paso por el extinto Libertad hasta llegar al Club Nacional de Football su amor eterno, club en el que debuto el 12 de Marzo de 1911 en la posición de lateral derecho frente al club Dublín.
Defendiendo la blusa tricolor, Abdón fue un caudillo en la cancha, llevando la cinta de capitán, caracterizado por ser un jugador aguerrido, con gran temperamento y excelente juego aéreo que era alabado por sus compañeros y respetado por sus rivales.
Jugó 217 partidos con la blusa alba, repartidos en 7 temporadas completas y un partido en 1918. De esos partidos ganó 144, empató 40 y perdió los 33 restantes. Convirtió 23 goles, siendo la última temporada la más fructífera al marcar en 6 ocasiones.
A comienzos de 1918 y en vista a la temporada que comenzaba, la CD del Club decidió colocar en su posición a Alfredo Zibechi, lo que implicaba que Abdón perdiera la titularidad en el conjunto tricolor. La CD se basaba en que Abdón había declinado su rendimiento. Esto fue algo que el Indio no había podido asimilar jamás.
A la madrugada del 5 de marzo Abdón Porte se subió a un tranvía que lo dejó a las puertas del Gran Parque Central, se dirigió al centro de la cancha que él y sus compañeros habían reinaugurado en 1911 (tras un incendio que sufriese el escenario) y donde se había consagrado como un verdadero ídolo de Nacional, para acabar con su existencia.
Pocas horas después, en la gélida mañana de aquel 5 de marzo, el perrito del canchero del club encontró el cuerpo inerte de Abdón.
Severino Castillo se dirigió al círculo central donde yacía el cuerpo del mediocampista con sangre en el lado izquierdo de su camisa, el revólver con el que se disparó en el corazón y dos cartas dentro de un sombrero de paja. Una dirigida al presidente y otra a un pariente.
En la primera carta, Abdón Porte se dirigió a José María Delgado en los siguientes términos:
«Querido doctor José María Delgado le pido a usted y demás compañeros de comisión hagan por mi como yo hice por ustedes: hagan por mi familia y por mi querida madre. Adiós amigo de la vida”.
Además, debajo de su firma recordó a su querido Nacional:
«Nacional, aunque en polvo convertido y en polvo siempre amante. No olvidaré ni un instante, lo mucho que te he querido.
Adiós para siempre».
Abdón Porte
El cisma del fútbol uruguayo
A fines de 1922, Central y Peñarol desobedecen el mandato de la Liga sobre torneos internacionales. Y quedan desafiliados de la AUF no pudiendo concurrir a ningún torneo organizado por dicha entidad.
Pese al cisma, la selección uruguaya es campeona Sudamericana en 1923.
Atilio Narancio, delegado de Nacional prometió que si Uruguay salía campeón, haría lo que fuera para que la selección esté en las Olimpiadas de 1924. Uruguay no tenía afiliación olímpica y la Asociación no tenía fondos. Atilio Narancio hipoteca su casa. Numa Pesquera, Presidente de Nacional desde 1923, firma un cheque en blanco.
Hagamos un párate aquí y repasemos: Uruguay logra su primer triunfo internacional representado por Nacional en el año 1903 ante el abandono del CURCC, se llevan a fines del año 1926 disputados 9 campeonatos sudamericanos de los cuales Uruguay ha ganado 6 y en 4 de ellos no participaron jugadores del tradicional rival, ellos fueron: 1922, 1923, 1924 y 1926. Pero si todo esto fuera poco Uruguay se consagra en Colombes en 1924 Campeón Mundial Amateur. Sin dudas este es el período que le da proyección mundial al fútbol uruguayo.
Para marcar una costumbre que hasta el día de hoy se mantiene y marca a las claras la importancia de Nacional en nuestro fútbol y que lo hace su sostén principal.
Uruguay a lo largo de su historia ha obtenido entre otros: Campeonatos Sudamericanos, Campeonatos Olímpicos, Campeonatos Mundiales, Premio de Honor Argentino, Premio de Honor Uruguayo, Copa Lipton, Copa Newton, Copa Río Branco, etc. En todos absolutamente en todos ellos existió la presencia del Club Nacional de Football, siendo la única Institución en nuestro país que puede decir lo antecedente y probablemente debe ser un caso único en el mundo, en países donde los logros deportivos han sido relevantes.
En 1925, el «Laudo Serrato» termina con la escisión. En 1925 y 1926 no hay campeonatos uruguayos.
La gira de 1925
1925 no es un año más en la historia del decano, 1925 es el año donde el Club Nacional de Football escribiría una de las páginas más gloriosas de su enorme e inigualable historia, la gira por Europa.
Es que pocos clubes en el mundo tienen la dicha de haber realizado una gira tan extensa y tan exitosa como la que Nacional emprendió en febrero de aquel año.
Un total de 38 partidos jugados, 26 ganados, 7 empatados y tan sólo 5 juegos perdidos. Además Nacional convirtió 130 goles y recibió nada más que 30, algo inigualable hasta ahora, es que fueron 159 días de gira.
Numa Pesquera y Atilio Narancio, dos de los dirigentes más importantes en la historia del club, fueron quienes habían impulsado de su bolsillo y desde su corazón, dicha proeza.
Aquel plantel estaba conformado en gran parte por los campeones en Colombes en 1924, campeones que le enseñaron a Europa a jugar al fútbol. En ese equipo estaban figuras de la talla de Mazzali, Foglino, Andrade, Santos Urdinarán, Héctor Scarone, Petrone, Ángel Romano, el «Manco» Castro y Carlos «Rasqueta» Scarone entre otros.
El partido que inició la gira se jugó en Colombes ante más de 30 mil espectadores, Nacional venció a la selección de París por 3 tantos a 1. Ya los franceses empezaron a ver al decano con muy buenos ojos por su despliegue físico y sobre todo futbolístico.
El segundo encuentro se dio ante Normandía y donde Petrone se destacó con 5 goles anotados esa tarde.
La gira fue tan extensa y con tantos partidos seguidos que se pidieron refuerzos a Montevideo. Viajaron de apuro Alfredo Ghierra, René Borjas, Héctor Zubizarreta, José Pedro Cea y José Nasazzi.
La gira también se desarrolló en Suiza, Italia, Portugal, España; y en todos sacó resultados favorables, más de 700 mil personas vieron florearse a aquel equipo que mezclaba garra, coraje y guapeza…clase, prestancia y destreza.
Solo Nacional era capaz de lograr algo tan grande, ganarle a los mejores equipos de Europa en sus respectivas canchas, Nacional era respetado por todos.
EL QUINQUENIO DE ORO
Si hablamos del Quinquenio de Oro, hablamos de una de las épocas más brillantes del Club Nacional de Football. Época que tenía a Nacional como el equipo más ganador a nivel local e internacional en el Uruguay.
Dónde Nasazzi desplegó su temple, Foglino su carácter, Abdón Porte su liderazgo, Héctor Scarone su magia y sus goles, Ángel Romano su astucia y eficacia y así podríamos seguir largas horas, no nos da la vida para escribir sobre jugadores, y logros del decano a lo largo de sus 122 años de vida. Sin embargo tenemos que resumir y algo que no podemos dejar pasar por alto, es el glorioso Quinquenio de Oro.
Aquel plantel dirigido por el escocés William Reaside cuyo primer lauro obtenido fue ganar el 2º Campeonato Nocturno Rioplatense. El «Manco» Castro fue el sucesor.
El «divino manco» contaba en su plantilla con jugadores con exquisita técnica y que además eran guapos y conocían el valor de la casaca alba. «Players» como el glorioso Atilio García, Aníbal Ciocca, Roberto Porta, Aníbal Paz y Bibiano Zapirain entre otros.
Antes de dirigirnos al Quinquenio de Oro, no podemos dejar pasar por alto el partido por el torneo nocturno rioplatense donde Nacional juega el partido final ante Estudiantes en La Plata, el 19 de febrero. En clima de hostilidad y guerra (incluso con armas de fuego) un dirigente albo bajó al vestuario pidiéndole al capitán, Ricardo Faccio, que perdieran el partido, para asegurar la integridad física de todos; lo que provocó la reacción de Faccio y todo el plantel, que triunfó 2 a 1 (ambos goles de Atilio) terminando varios jugadores con cortes en la cabeza y las camisetas manchadas de sangre, en lo que se llamó «el partido de las camisetas ensangrentadas».
Luego de esta espléndida anécdota, podemos hablar del primer quinquenio del fútbol uruguayo. Nacional sale campeón en 1939 tras vencer a Peñarol 3a2 con goles de Arispe, Volpi y Atilio García.
En el campeonato de 1940, Nacional vence a Peñarol 5 a 1, siendo el partido donde Atilio García le convierte 4 goles a Peñarol, quedando para la historia como un récord imbatible hasta ahora.
El quinquenio también trajo consigo, una de las mayores hazañas del Club a lo largo de su historia: haberle ganado a Peñarol 4 a 0 en reserva y 6 a 0 en primera. Esa tarde el equipo peñarolense se llevó 10 goles para su casa, siendo esta la mayor goleada clásica en la historia del fútbol uruguayo.
Con un nivel descollante de Atilio García, este es el máximo artillero en la historia del equipo Tricolor habiendo convertido nada más y nada menos que 486 goles, de los cuales 35 goles se los marcó a nuestro tradicional adversario.
El quinquenio no solamente trajo la mayor goleada clásica o los goles de Atilio, sino también una suma de partidos de 32 partidos ganados de forma ininterrumpida por el campeonato uruguayo, siendo así la mayor racha ganadora en la historia del fútbol uruguayo y esto no queda acá, también en el campeonato de 1941 logró salir campeón invicto, ganando todos los partidos en un caso único en la historia del fútbol profesional uruguayo. También mantuvo una fuerte paternidad clásica: entre 1938 y 1943 se disputaron 23 clásicos con 18 victorias de Nacional y sólo 4 derrotas. En este periodo también se logró acumular victorias ante Peñarol, de tal forma, el 21 de noviembre de 1943 se cumplieron 10 victorias consecutivas sobre Peñarol en el Campeonato Uruguayo.
Por todo lo mencionado, el quinquenio de oro es algo inigualable en nuestro fútbol, algo único e irrepetible y que perdurará hasta la eternidad por los siglos de los siglos.
Títulos Internacionales
Si hablamos de títulos internacionales nos debemos remontar a los años 1900 donde se disputaba la Copa Competencia Rioplatense (Copa Chevallier-Boutell) torneo internacional más antiguo de carácter internacional disputado en Rosario y Montevideo las semifinales y la final en Buenos Aires.
Nacional conquistaría 2 veces la Copa Competencia Rioplatense (1913 y 1915).
También era disputada de manera muy similar a la Copa Competencia Rioplatense la Copa de Honor o Cousenier pero con finales en Montevideo.
El decano lograría 4 títulos: 1905, 1915, 1916, 1917, «Récord Rioplatense”.
Copa Río de la Plata (Copa Dr. Ricardo Aldao, disputada desde 1916): La jugaban los campeones de Uruguay y Argentina
1916, 1919, 1920, 1940, 1942, 1946.
Copa de Confraternidad Escobar-Gerona: 1945.
Confederación sudamericana de fútbol y FIFA
Copa Libertadores de América: 1971, 1980, 1988.
Copa Intercontinental: 1971, 1981, 1988.
Copa Interamericana: 1972, 1989.
Recopa Sudamericana: 1989.
Nacional ha sido el equipo en América que más títulos internacionales oficiales ha cosechado, superando a su par aurinegro ampliamente, superando a Independiente, River, San Pablo, Olimpia y Estudiantes.
Algunas apreciaciones históricas:
Cuando hablamos de torneos Rioplatenses, hablamos de los máximos galardones de la época, muchos señalan que los torneos internacionales son solo los organizados por la FIFA o Conmebol y esto es absolutamente falso.
Decir que antes de 1960, los torneos eran de menor prestigio, es faltar a la verdad y omitir una época donde aquí en el Río de la Plata se practicaba el mejor fútbol del mundo y donde estaban los mejores futbolistas del planeta.
Las gracias eternas a los jugadores que han hecho que Nacional sea el equipo más laureado y con más títulos de América, un privilegio que solo los Nacionalófilos nos podemos dar.
Campeonatos Uruguayos
Copa Uruguaya: 1902, 1903, 1912, 1915, 1916, 1917, 1919, 1920, 1922, 1923, 1924, 1933, 1934, 1939, 1940, 1941, 1942, 1943, 1946, 1947, 1950, 1952, 1955, 1956, 1957, 1963, 1966, 1969, 1970, 1971, 1972, 1977, 1980, 1983, 1992, 1998, 2000, 2001, 2002, 2005, 2005/2006, 2008/2009, 2010/2011, 2011/2012, 2014/2015, 2016, 2019 Y 2020.
Nacional es el equipo que más campeonatos uruguayos tiene en su palmarés con la cifra de 48, quedando por debajo Peñarol con 45 títulos.
Nadie en América ha ganado tantos títulos de liga como Nacional.
Cabe destacar que en el año 2020 se jugó la edición número 117 del campeonato uruguayo.
A lo largo de su historia casi sesenta clubes han participado de la liga, siendo el Club Nacional de Football, el equipo con más presencias con 116 (solo no jugó la edición inaugural). Un total de diez clubes han resultado campeones, y la mayoría de las temporadas han sido monopolizadas por los dos grandes del fútbol uruguayo: Nacional, que conquistó 48 títulos, y Peñarol, que logró 45 títulos. Los otros equipos que conquistaron el Campeonato Uruguayo fueron Defensor Sporting, Danubio y River Plate Football Club con 4 títulos, Montevideo Wanderers con 3 títulos y Rampla Juniors, Bella Vista, Central Español y Progreso, con un título.
En 50 oportunidades el campeonato uruguayo tuvo a un jugador del Club Nacional de Football como goleador del certamen, siendo Gonzalo Bergessio el último con 25 anotaciones.
EL GRAN PARQUE CENTRAL
Si hablamos del Gran Parque Central, es como hablar de nuestra casa. Lo hacemos con mucho amor y orgullo, es que el sentido de pertenencia que tiene el hincha de Nacional con el Gran Parque Central, pocos hinchas en el mundo lo deben de sentir.
Es que, decir Gran Parque Central, es tener una cita con la historia, no solamente deportiva, sino con la historia de nuestro país. Allí Artigas se proclamó Jefe de los Orientales, donde estaba situada la quinta de la Paraguaya. Otra muestra más de lo nacionalista y criollo que es Nacional. No solo con los colores de la bandera de Artigas, sino también compartiendo el mismo lugar donde hicieron historia cada uno a su manera.
El sitio donde está ubicado el Gran Parque Central también sería testigo de algo histórico en nuestro país.
El 1 de abril de 1920 publica en el diario El País, un artículo titulado Qué tupet, el cual motivaría a ser retado a duelo por parte del ex presidente José Batlle y Ordoñez. El duelo con pistolas fue fijado para el día siguiente, oficiando de padrinos de Beltrán sus compañeros del diario, Leonel Aguirre y Eduardo Rodríguez Larreta.
El primero en llegar al lugar convenido, donde hoy se encuentra el estadio Gran Parque Central, fue Beltrán pasadas las diez de la mañana, acompañado de sus padrinos y de su médico, Arturo Lussich. Luego de pasados unos minutos llega el retador acompañado por sus padrinos, Ovidio Fernández Ríos y Francisco Ghigliani, su médico Lorenzo Mérola y el director del lance, Domingo Veracierto.
Allí fallecería Washington Beltrán tras recibir un tiro cerca de la axila por parte de José Batlle y Ordoñez.
Construido en 1900, es el estadio más antiguo de América y el decimoquinto de todo el mundo. Se destaca por ser el Estadio donde se jugara el primer partido de la historia de los mundiales organizados por FIFA. El 13 de julio de 1930 se enfrentaron Estados Unidos y Bélgica por el Grupo D.
Además, El Gran Parque Central también fue sede de la selección uruguaya, tanto en fútbol como en otras disciplinas. Desde su creación y hasta el año 1930 fue el principal escenario deportivo del Uruguay, por lo que hasta la inauguración del Estadio Centenario, el seleccionado charrúa oficiaba de local en dicho escenario.
Inexpugnable Gran Parque Central
Nacional y Peñarol jugaron 37 veces en el Gran Parque Central entre los años 1914 (cuando empezaron a jugarse los clásicos) y 1929.
Nacional ganó 18, empató 7 y perdió 12.
La mayor goleada se tuvo lugar en 1917, con un categórico 4-0 a favor de Nacional, por el Campeonato Uruguayo, los goles los convirtieron: José Brachi, Rodolfo Marán, Abdón Porte y Héctor Scarone.
Participación de la hinchada
Durante las obras, la hinchada de Nacional siempre estuvo presente en jornadas de limpieza, pintadas y mantenimiento del Gran Parque Central, como dijimos más arriba, el Gran Parque Central no es un estadio más, es la casa del hincha de Nacional literalmente. Es donde el hincha se reúne, donde alienta al equipo, donde deja sus problemas de lado y exterioriza todo el amor que siente por la institución más noble y ganadora del Uruguay.
Es que Nacional significa eso en todos los nacionalófilos, es estar del lado correcto, del lado del bien. Es honor, hombría, guapeza y clase. Es lograr los objetivos caballerosamente, sin trampa, con garra, calidad y guapeza en el campo de juego.
Ser hincha de Nacional es sinónimo de tener un motivo para festejar todos los días, más que un equipo de fútbol, es una forma de vivir la vida. Con alegría, con esperanza, con las ganas de triunfar y no desistir hasta el final.
Un legado que nos han regalado nuestros antecesores, que sin lugar a dudas es la mejor herencia que nos pudieran haber regalado.
Nacional, una manera de vivir.
Felices 122 años de gloria y amor
¡Salud campeón!