

Murió el hombre y nació la leyenda.
Símbolo de la historia de Nacional. El único futbolista que dejó su vida por amor a los colores amados.
Arribó al tricolor en 1911 y fue, por años, una de las piezas fundamentales de un equipo democratizado y lanzado a los éxitos deportivos.
Campeón uruguayo en 1912, 1915, 1916 y 1917, también sumó un éxito de campeón de América en 1917 con el seleccionado uruguayo.
Zaguero y mediocampista defensivo, el “Indio” tenía un corazón de oro: dueño de una garra impresionante y de una más que aceptable capacidad goleadora. Era el patrón del equipo.
Con 207 partidos disputados, decidió quitarse la vida en el centro de la cancha del Parque Central-su casa- el 5 de marzo de 1918 debido a que su rendimiento ya no era el de antaño y veía perder su lugar en el primer equipo.
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