

30 de julio de 1980
La hinchada comenzó a ganar la final.
Fue así en aquel 30 de julio de 1980 cuando se jugó la primera final de la Copa Libertadores de América entre el Internacional de Brasil y Nacional.
El éxodo de hinchas de Nacional a Porto Alegre – la mayor concurrencia que se conozca a un partido jugado en el exterior – les brindó ese “plus” e hizo que dejaron absolutamente todo en la cancha, merecieron la victoria los albos dirigidos por la dupla Mugica y Gesto ante el poderoso Internacional con figuras relevantes como Mauro Galvao, Falcao y el talentoso Jair entre otros.
Alberto Bica fue la figura del encuentro, terminó lastimado y en duda para la segunda final a jugarse la semana próxima en Montevideo.
Dardo Pérez, el hombre de los goles importantes en las semifinales, ahora sustituyó al suspendido Julio César Morales, demostrando su importancia cuando era llamado.
Víctor Esparrago, un verdadero león, patrón del medio, temple y avallasante personalidad.
El equipo arrancando desde Rodolfo Rodríguez no tuvo fisuras, dos claros penales privaron de la victoria, de todas maneras, el empate fue dulce.
Fue sorpresa para el local y la multitud que acompañó junto a jugadores y dirigentes sabían que se traían mucho más que el empate, el sueño estaba muy cerca.
Cancha; Beira Río. 60.501 espectadores.
Internacional: Gasperin, Toninho, Mauro Pastor,Mauro Galvao, André Lui, Batista,Falcao, Tonho, Jair, Chico Espina (Adavilson), Márcio Sergio.
Nacional: Rodolfo Rodríguez, José Hermes Moreira, Hugo De León, Juan Carlos Blanco, Washington González, Eduardo De la Peña, Víctor Esparrago, Arsenio Luzardo, Alberto Bica, Waldemar Victorino y Dardo Pérez.
Juez: Jorge Romero de Argentina.
El mejor jugador de la cancha: Alberto Bica (Nacional).