

6 de agosto de 1980, Waldemar Victorino conectó de cabeza el centro de José Moreira y la mandó a la red, explotó el Estadio Centenario con replicas en todo el Uruguay y en cada rincón del planeta en donde se encontraba un bolsilludo, NACIONAL QUE NO NI NO!
Ese gol que nos da la segunda Copa Libertadores de América quedó grabado para siempre en el hincha tricolor.
Era el fin o principio de muchas cosas, Nacional enderezaba totalmente un año que se había iniciado tormentoso, complicado, duro.
También era el regreso de un equipo uruguayo a la conquista del máximo torneo continental, el último había sido Nacional justamente en 1971.
Víctor Esparrago, Juan Carlos Blanco y Julio César Morales fueron parte del mencionado 1971 y también de este 1980, sumado al técnico Juan Martín Mujica, campeón como jugador aquella vez, ahora como técnico.
Esa temporada el equipo de los hermanos Céspedes tenía un plantel corto, afrontó la Copa Libertadores y el Campeonato uruguayo con integraciones casi que se podían pronunciar de memoria.
Nacional, demostrando un temple enorme, no sólo gana la Libertadores, también suma el Campeonato uruguayo con aquel golazo de Cascarilla Morales a Defensor en el Gran Parque Central y tiene el broche de oro en Tokio, ganando la primera final que se disputa allí.
También aporta una base importante a la selección uruguaya para el logro de la Copa de Oro, el recordado Mundialito.
La noche del miércoles 6 de agosto de 1980 por la final de la 21ª Copa Libertadores de América en el Estadio Centenario con lleno total, Nacional con gol de Waldemar Victorino a los 35´vencio a Internacional de Porto Alegre 1 a 0, revancha del match jugado la semana anterior que había finalizado 0 a 0, con 25.000 en Porto Alegre, con el llamado segundo éxodo.
Tremenda fiesta, cuando ingresa los tricolores, aquello fue épico, fuegos de artificios, papel picado, el humo permanecía en el terreno por varios minutos, la localía se notaba, de todas formas, el equipo de Brasil era muy bueno y complicó.
No se sentía cómodo el equipo de Mujica, Inter atacaba, Nacional respondía, los goleros resolvían bien.
El gol llega por jugada rápida, preparada, foul a favor de Nacional, Cascarrilla Morales, rápido toca para el Chico Moreira, centro combado y la aparición fantasmal de Waldemar Victorino para meter la cabeza, siempre se ubicaba bien, descuidado por quien lo marcaba, Mauro Galvao, bate al golero Gasperín, explota de jubilo la parcialidad alba.
Quedaba mucho de partido, Inter no bajaba los brazos y una y otra vez llegaba al arco, Nacional respondía con un puntero derecho muy veloz, que estuvo en duda hasta ultimo momento por una lesión en Brasil, Alberto Bica, Albertito.
En la hora, Jair mete un cabezazo que tenía destino de red, era el empate, pero aparece la enorme figura de Rodolfo Rodríguez, la Pantera voló y no solo la sacó, se quedó con la Copa, esa atajada fue el broche de oro.
Final y locura total, no podemos olvidarnos del trabajo de Esteban Gesto en la preparación física de los muchachos, de un Presidente con todas las letras como lo fue Dante Iocco que asume el 26 de enero de este 1980…NACIONAL QUE NO NI NO!
Nacional formó con Rodolfo Rodríguez, José Hermes Moreira, Hugo De León, Juan Carlos Blanco, Washington González, Arsenio Luzardo, Victor Espárrago, Eduardo De la Peña, Alberto Bica, Waldemar Victorino y Julio César Morales. DT; Juan Martín Mujica.
Internacional fue con Gasperín, Toninho, Mauro Pastor, Mauro Galvao, Claudio Mineiro (55’Berreta), Batista, Falcao, Jair, Chico Espina, Adilson, Mauro Sergio. DT; Enio Andrade.
A esos titulares no debemos de olvidarnos de aportes como el Indio Héctor Molina, el argentino José Rosauro Cabrera, Dardo Pérez, quién cuando le tocó jugar lo hizo de forma excelente, recordamos los dos goles en el exterior, ante O´Higgins y el actual campeón de la Copa hasta ese momento, Olimpia del Paraguay, se ganó 1 a 0, ambos con tantos de Dardo en semifinales.
Aquel tormentoso comienzo de año tiene, pocos meses después, un final soñado, inolvidable, disfrutable y que se cuenta de generaciones en generaciones lo logrado por el equipo dirigido por Juan Martín Mujica y Esteban Gesto, plantel chico pero de corazón gigante.
Foto; El Gráfico.
Escribe el corazón.