

Néstor Montelongo, que jugó en Peñarol y luego pasó a Nacional rememoró su historia: “Al principio me miraban de reojo pero enseguida me enganché. Siempre fui hincha de Nacional. En Peñarol sabían que yo era de Nacional. Yo era tan hincha de Nacional que estando concentrado en Los Aromos mirábamos los clásicos de básquetbol de la década del 80 y yo hinchando por Nacional y mis compañeros me jorobaban”.
El Observador. «Escribe el corazón»