

Textos extraídos del libro Pulpa Etchamendi – El extra que se robó la película – del autor José Luis Baumgartner.
Espárrago, visión, dribling.
“¿Cuántos pulmones tiene, Muhlethaler?”.” Uno, como todo el mundo”. “Bueno, el Víctor tiene doce”.

Una tarde llamó a Cococho y le dijo: “Usted es el jugador más popular de Nacional”. El futbolista se lo agradeció, pero el técnico agregó: “Sí, está en las fotos de todos los goles de Peñarol desde hace 10 años. Por eso no juega más en mi equipo”.

Le cae la pelota a Calcaterra, así de frente al arco y erró un gol hecho, el «Pulpa» Etchamendi lo encara y le dice:¿Qué le pasó? Y Calcaterra contesta: ‘La verdad es que no esperaba la pelota…’ Y Etchamendi se calentó: ¿Qué cosa esperaba en el área? ¡Que cayera un boniato!

Montero Castillo según Etchamendi : Capacidad de quite asombrosa, una neutrónica -que deja las cosas y mata la gente-; chocás con él dos veces y antes de la tercera pensás en los nenes, en mamá, y en la mujer que te espera con la comida pronta…

Artime: Sólo sabe hacer goles. Toca cinco pelotas y dos van adentro. Ve el arco con los ojos cerrados. Un “duro” que no fuma, toma mate cocido y sólo sabe hacer goles.

En un partido de Copa Libertadores, el Peta Ubiña perdía seguido en la marca por su lateral. En el entretiempo le habló: “¡Peta, usted no es el mismo de antes! ¡Tiró para afuera tres veces a su puntero y él todavía respira”

“Coco, vos sos mi ídolo, sos un fenómeno, pero no te puedo poner porque está el Ildo Maneiro”

¿Qué otro, sino Héctor Santos? Un tipo que por alto es Superman y jugándose la ropa por abajo, Sansón de pelo largo.
Suplente de Manga, y no al revés, porque el brasuca es un invento del infierno.

Masnik no viaja, había perdido 5 kilos y volaba de fiebre.
“Acá en confianza, ¿sabe qué pasa? Ancheta es un gran jugador, pero sin usted es mucho menos”. Agrandado anímicamente me levanté y viajé.
Ancheta contó luego que el Pulpa le dijo ¿Sabe lo que pasa Atilio? Masnik es flor de jugador, pero… en confianza, sin usted, ¡es mucho menos!”.

Sin no estaban sudando la camiseta como era debido…
¿Por qué roba la plata? ¿Acaso no sabe que arrastrando las patas, cómo lo está haciendo, mete la mano en el bolsillo mío y en el de todos los compañeros?…¿Quiero verlo jugar como usted puede y debe hacerlo ¿Me comprende? ¿Le faltan huevos, o quiere que se los saque a tenaza?

Pulpa Etchamendi.
Julio César Morales: Cascarilla, pura clase. Diagonales a mil. Chanfles contra las leyes de la gravedad, de la lógica y de la luz.

Final de la Libertadores, el Pulpa Etchamendi.
Llamó al Negro Cubilla aparte y le dijo: “Luis, si esta noche usted no deja al menos dos veces de culo sentado en el pasto a Aguirre Suárez…mire que usted no puede jugar más en Nacional, ¿eh?”

No lo quiero para yerno… Cuando un amigo le pidió que no contratara a un muy buen jugador pero complicado como persona, el Pulpa le dijo: “Yo no lo quiero para yerno. Lo quiero para que esté los domingos de 3 a 5 en la cancha haciendo goles”.

Estaba disponible Chumpitaz, uno de los mejores zagueros izquierdos del mundo. – ¿Ese? ¿Ese dice usted?… -Sí. – No sirve… – ¿Por qué? – Porque es un indeciso. – ¿Un indeciso? -Si. No es ni blanco ni negro; apenas un té con leche. El Pulpa quería a Juan Masnik para ese puesto.

El noventa por ciento de los futbolistas que ganan mucho dinero no lo saben manejar; compran autos lujosos, casas para un día, gastan con los amigos “que la fama le produjo” … ¡Están fritos!
Solo saben correr atrás de una pelota.
Generalmente terminan sin un peso y con el hogar destruido. Es una de las profesiones en donde hay más hogares separados.

Ni bien llegó a Nacional a Lima, el Pulpa pidió para ir al Estadio. Pidió para ver el vestuario de Nacional. “Pero antes quiero ver el de ellos”. Se sorprendió al ver en su interior a una Virgen. Preguntó: “Y eso?”. Le dijeron que era de la gente de Estudiantes y que los jugadores le hacían ofrendas. En cuanto se retiró, se conectó con la barra pesada de Alianza. Esa noche entraron al vestuario y reventaron la imagen de la Virgen en mil pedazos.

Labruna había venido porque quería llevarse a Espárrago.
¿No lo conforma Prieto?
-No
¿Por qué, si es buenísimo? Fino, lujoso. Hace goles.Y los da medio hechos.

El Pulpa.
“Esos son mis astronautas de la NASA”
A sus jugadores nunca los tocó – aunque ganas lo le faltaron-.
Los trataba con dura/blanda condescendencia.
En algunas oportunidades los raspaba fuerte – pero solo de palabra -.
Nunca a los trico campeones, intocables, “Esos son mis astronautas de la NASA”.

No tenemos que demorarnos mucho aquí porque el señor Etchamendi debe cuidar a sus chicos (jugadores) después del esfuerzo de esta noche…

Alfredo Amarillo cuenta, fuimos con Nacional a jugar con Botagofo en el Maracaná por la Copa Libertadores. El “Pulpa” me incluye en el grupo de viaje. En Botafogo jugaba Jairzinho, que era un fenómeno, venía de salir campeón del mundo con Brasil en el ’70. Antes del partido viene el “Pulpa” y me dice: ¿Quién es mejor, usted o Jairzinho? Yo tenía 18 años, le digo: “Y Jairzinho, maestro”. Entonces me mira serio y seco y me dice con esa voz ronca: ¡Usted es un hijo de puta…a usted yo no lo tendría ni que poner…! Fui y marqué a Jairzinho y lo anulé.
Después, en los diarios, dijo que lo había marcado muy bien, para lo joven que era y la experiencia que tenía.

Para mí, el fútbol es una gran fábrica de frustrados. Porque a los 30 años, que es la edad término, promedialmente, del retiro, ¿a qué clase pertenece el jugador. ¿Es un artista? ¿Es un trabajador?
Generalmente terminan sin un peso y con el hogar destruido. Es una de las profesiones en donde hay más hogares separados.
