

Gonzalo Daniel Añasco Ojeda – como en la película – nacido un 4 de julio – de 1986 en la Villa rusa de San Javier, por entonces en México se llevaba a cabo la disputa de la Copa del mundo, un barrilete cósmico llamado Diego Armando Maradona deslumbraba con sus enganches y golazos, los hermanos argentinos a la cima, los uruguayos, al contrario, padecimos con una paliza histórica, el regreso a los mundiales no fue la soñada.

En San Javier Gonzalo comienza a jugar baby fútbol en Nacional y en Artigas, luego pasa a juveniles de River Plate, desempeñándose en defensa, allí debuta en primera división con solo tenía 14 años, club que tiene un lugar importante en su corazón, además de inculcarle altos valores en su formación como persona, la defendieron su padre, primos y tíos.
Sus buenas y destacadas actuaciones de dieron la merecida convocatoria a la selección juvenil de Río Negro Interior, obteniendo el torneo del Litoral Norte, que también la integraban – entre otros – los mellizos Ibarroa oriundos de aquella zona.
Con 16 años marcha a la capital a continuar con sus estudios y sigue demostrando sus dotes de buen jugador, ahora en el puesto de “enganche”, es campeón con el Liceo Militar de la Copa ADIC.
Su amor por este bendito deporte llamado fútbol lo llevó a ser preparador físico y árbitro.
En el año 2012 llega a la ciudad de Young, ya con el título de arbitro, su inclusión a la actividad local lo hace preparando físicamente al club San Lorenzo y a las selecciones albirrojas, regresando a estas, pero con otro cargo.
Mucho tuvo que ver Miguel Piñeyro para su ingreso al arbitraje, tanto insistió “El Pato” que Gonzalo lo hace, corría el año 2017.

¿Cómo es el trato que tiene con los jugadores dentro de la cancha?
Siempre es bueno, trato de enseñar, el rol docente nunca lo deja. La ventaja que me conocen de diferentes ámbitos y el relacionamiento es bueno. Si no son alumnos míos, los veía en la piscina o a sus padres.
¿Como evalúa el arbitraje en Young?
El arbitraje en Young está en proceso de crecimiento, es un proceso largo, pero no imposible. Se busca mejorar en todos los aspectos, desde la indumentaria hasta charlas con Instructor y la parte física.
Igual creo que no hay más árbitros por el temor que les da ver y escuchar como se dirigen a los árbitros los fines de semana, pero creo que es algo que venimos mal como sociedad.
¿Que debe tener un árbitro en el fútbol infantil?
Fundamental tener un conocimiento del reglamento y poder transmitirlo, mucha paciencia y nunca dejar de saber que está con niños.
¿Tiene o tuvo algún espejo en el arbitraje?
No, en realidad no, pero admiro a Pierluigui Collina, el juez italiano sabía más de nueve idiomas y les hablaba a los capitanes en su idioma.

¿Qué le dejó la experiencia de arbitrar en la última Copa Nacional?
Conocí a muchas personas colegas con gran experiencia y sobre todo, el respeto que hay de los jugadores hacia los árbitros.
Pasó por “Escribe el corazón” Gonzalo Añasco, hombre de fútbol, aportando al balompié, creyendo en el crecimiento de los jueces, teniendo presente de que la profesión que abrazó es compleja, no tienen hinchada, pero no faltan críticas.
Raul Ruppel.