Rubén Sosa opina sobre Luis Suárez.

Nacional 1986.
24 enero, 2020
26 de enero de 1980, Dante Iocco gana las elecciones en Nacional.
27 enero, 2020

Rubén Sosa opina sobre Luis Suárez.

Todos sabíamos que era alguien capaz de romperla. No tanto porque tuviera una gran técnica, no la tiene ni siquiera ahora, pero tenía un espíritu, una mentalidad, unas ganas increíbles. Cuando era pequeño, con la pelota entre los pies, en cuanto a clase, no era ciertamente un monstruo. Se caía, se resbalaba, cuando pateaba era capaz de llevarse un pedazo de la cancha. Era torpe: erraba un gol con el arco vacío y después convertía uno desde un ángulo absolutamente imposible. Jamás hubieras dicho que desde allí la pelota podía entrar.

Yo estaba convencido porque tenía una fortaleza física importante, era fuerte desde pequeño y no tenía miedo, corría detrás de todas las pelotas. De golpe la pelota iba hacia el córner y él la perseguía, se lanzaba para ver si podía recuperarla. ¡Parecía que estaba jugando al rugby! Desde entonces ha mejorado muchísimo. Pero sus primeros pasos en Nacional fueron verdaderamente complicados. Tan ansioso era, que no lograba convertir. Era un “loco” en el buen sentido de la palabra, quería ser futbolista, quería jugar en Nacional, porque era hincha del club de sus sueños y al final lo logró, con un gran esfuerzo, con un gran sacrificio.

Es un tipo que lucha cada pelota durante 90 minutos, choca con los adversarios, cae, se levanta, se lanza sobre el área. No es un delantero que esté allí a la espera de una oportunidad, de la asistencia de una pelota justa. No, Luis no está jamás quieto; va y viene. ¿Tiene una técnica súper fina? No, normal para controlar la esfera, pero a ha sabido progresar de manera increíble, ha cambiado su manera dejugar.

Hay que decir también que Suárez es un muchacho que ha querido siempre mejorar, se preparó siempre a fondo. No como muchos otros jugadores que apenas terminan el entrenamiento escapan con una u otra excusa. En Nacional él permanecía siempre en la cancha a patear tiros libres, a estudiar cómo superar la barrera, a probar la volea. Era necesario decirle mirá que cerramos, es hora, volvé a tu casa. Si no, permanecía allí.

Para nosotros que lo vimos crecer, que lo entrenamos es una maravillosa sorpresa ver dónde llegó, pero vale la pena repetirlo; mejoró porque tiene una verdadera pasión por el fútbol, vive para el fútbol, es su alegría.

En Uruguay somos tres millones y medio de entrenadores, de críticos, de comentaristas deportivos. Cada uno con su opinión, con su formación, con su esquema de juego, con su delantero preferido. Pero Luis Suárez, puso a todos de acuerdo.

Ruben Sosa, libro “El Pistolero”, Luca Caioli.

Comments are closed.