


Su personalidad
No es fácil encontrar palabras para describir como era la personalidad del jugador Washington González.
El Floridense vivía su “mundo”, su trayectoria está marcada con más enemigos que amigos. Era rebelde, tenía sus principios y se amarró a ellos, encaró la vida como una batalla y ello le costó que le pasaron varias facturas, entre ellas perderse el Mundial luego de tener diferencias con parte de la hinchada tricolor en 1984.
Fue un muchacho de pocas palabras, el fútbol era su trabajo, su sustento y listo. Lejos estaba importarle las cámaras, las fotos o la fama.
Hace un par de décadas desapareció repentinamente de nuestro país. Se fue a Australia donde se supo que trabaja en la construcción y que los fines de semana defendía un club en la tierra de los canguros. Fue uno de esos jugadores que dejaron un hueco imposible de olvidar. ¡Quién no desearía volver a tenerlo para agradecerle todo lo brindado a nuestra enseña alba!

Como futbolista
Quienes pasamos los cuarenta, recordamos a aquel excelente marcador de punta izquierdo que manejaba ambas piernas a la perfección. Aguerrido en la marca, de buena subida y que llegaba al gol.
Fue Campeón Sudamericano Juvenil y Campeón Uruguayo con Defensor en 1976. En 1980 pasa a Nacional por pedido y recomendación de Juan Martin Mujica, donde ganó muchos títulos. Llegó a la titularidad desde aquel 1980 hasta su ida en el complicado 1984. Marcaba, se elevaba bien y le pegaba de gran forma a la globa. Fue capitán de Nacional y quedó envuelto en aquel problema con Victorino en 1981. “Creo que se la ligó de reflejo” comentó años más tarde Rodolfo Sienra.

Una hepatitis lo sacó del Mundialito 80 con la Celeste, pero los médicos de Nacional en forma milagrosa lo recuperaron para jugar en Tokio la final Intercontinental en febrero de 1981.

Llegó al capitanato en 1981. Anota dos goles clásicos. El 3 de noviembre de 1982 por la Copa Uruguaya, perdíamos 1 a 0 pero a falta de un minuto empata el cotejo. A los pocos meses, el 30 de abril de 1983 por la Copa “Artigas” a estadio lleno, Nacional y Peñarol empataban en arduo y accidentado match (aquel de la trompada de Aguirregaray a Morena), ya en el alargue, a 3 minutos del final, otra vez un tiro libre de Washington deja sin asunto al meta carbonero Gustavo Fernández para darle el título y una vuelta clásica más al Bolso.


En 1984 juega su último partido en Nacional, justo el mismo día que Juan Martín Mujica deja el Bolso. Fue un accidentado cotejo ante Bella Vista cuando González discutió a la salida con parte de la parcialidad tricolor.

Hubo un acuerdo económico y quedó libre, terminando así su pasaje exitoso y problemático en la Institución de los Céspedes.
Rodolfo Sienra Roosen, Presidente de Nacional un año después escribió en su libro: “… era evidente que se trataba de un jugador, que, al margen de sus condiciones técnicas, no “entraba” y no sabía liderar el grupo. Además, luego de una serie de partidos bajos, se reclamaba su sustitución. En medio de los problemas de convivencia interna, uno de los más conflictivos era él”.

Con Uruguay también fue campeón de América en 1983 jugando todos los partidos, era número puesto para el Mundial de México 86, pero Omar Borrás lo borró de un día para otro.
Se fue a Racing de Argentina, donde asciende con la blanquiceleste, pero tuvo problemas con el técnico y pasó a Platense, hasta que decidió irse del país y recalar en Australia donde defendió al equipo de Melita.
En una noche fría de 2011 encontré por primera vez a Juan Martin Mujica. Al preguntarle cual había sido el jugador clave de su exitoso pasaje en Nacional y no dudó al responder “Washington González”.

Juan Carlos Blanco sobre Washington
Jugador con cualidades extraordinarias, a pesar de no ser alto, tenía el físico perfecto para ser marcador de punta, mucha marca, mucha técnica y con una pegada extraordinaria, agresivo, pero no mal intencionado. Gran jugador, gran persona.
Juan Carlos “Cacho” Blanco nos habla de Washington González (03/09/2025):
Vino de Defensor que compartía en ese momento con Juan Martin Mugica, Juan lo conocía muy bien, sabía sus cualidades y por lo tanto lo recomendó para que Nacional lo contratara y así fue.
Yo en lo personal lo conocía muy poco, lo había visto jugar alguna vez, pero en realidad no lo tenía. Pero realmente me sorprendió porque fue un jugador con unas cualidades extraordinarias a pesar de que no era muy alto pero un físico perfecto para ser marcador de punta era un jugador con mucha marca, mucha técnica, con una pegada extraordinaria, agresivo, pero no mal intencionado, y que junto al Chico Moreira creo que fueron los dos zagueros – que me atrevo a decir – de lo mejor que vi pasar por Nacional.
Colaboro y fue titular permanentemente, dueño de su lugar, lateral izquierdo, y colaboró desde que ingresó a Nacional en la temporada del 80, cuando arrancamos el inolvidable año, pero en el inicio complicado, pero rápidamente el equipo se encarriló y marcamos una época dorada para Nacional.
Dentro de los destacados te puedo decir Washington fue uno de ellos, fue un jugador con una regularidad impresionante, creo que siempre estuvo, si marcamos del 1 al 10, estuvo de un 7 para arriba siempre.
Tengo el mejor recuerdo de Washington, lamentablemente se marchó a Australia lejos del país y nunca más lo volvimos a ver.
Se que está bien, ha intentado incursionar en el fútbol como técnico, pero pocas noticias de él. Hace poco alguien habló que se había comunicado, pero poca cosa más.
Te puedo decir que un jugador que le dio un rendimiento extraordinario al equipo, en ese año extraordinario para nosotros, para todos y que marcó la segunda conquista de la Copa Libertadores de América. Un gran jugador, gran persona, tengo el mejor recuerdo, ojalá que volvamos a conseguir otro lateral como él.

“Escribe el corazón”