

Martín Parodi
El popular Ñato era fútbol puro, arrancó la carrera en su Paysandú natal con atrevida desfachatez de campito, la misma que llevó al fútbol grande, inclusive la selección uruguaya. Luego de casi 20 años pasaron para ponerle fin a ese recorrido de campos de juego en varias partes del mundo.
La magia se fue apagando en las canchas de la heroica ciudad de Paysandú, las que lo vieron dar sus primeros pasos mientras se acomodaba la rubia y larga cabellera.
Juan Martín Parodi arriba a las formativas de Nacional en la temporada de 1992, debuta en primera división finalizando el año 1993 y se mantiene hasta los primeros meses de la temporada de 1997 en el tricolor.
Demostró con crecer estar a la altura cada vez que lo llamaron a actuar, lamentablemente siempre quedaba relegado por figuras que se traían, pero no rendían lo esperado, para su bien lo mejor fue irse y encontró, sobre todo en el fútbol argentino, las chances necesarias para desarrollar su potencial.
El relator Víctor Hugo Morales expresó, “Pobre Parodi, jugar tan también…”, resaltaba en equipos magros, Martín era diferente
Sintéticamente recordamos de su paso por el club de los Céspedes en que debuta en la primera división el domingo 28 de noviembre de 1993 ante Huracán Buceo por el campeonato uruguayo.
Un mes y poco después juega su primer clásico con esa naturalidad y habilidad mencionada, el experiente jugador aurinegro reaccionó ante un bicho del Ñato, se fue a las duchas y ganó el tricolor, fue en enero de 1994.
Tuvo varias tardes de alto rendimiento, en los clásicos rendía, aportó goles.
Un golazo suyo desde afuera del área permitió a Nacional ganar el Clausura 1996.
Luego de ser figura excluyente de un Campeonato Internacional jugado fuera del país, el 21 de febrero de 1997 se despide del club con mucho dolor, no fue valorado, días después llegan excelentes noticias de sus actuaciones descollantes en la vecina orilla.
Resumiendo, en Nacional fue Campeón de la Liguilla 1994, Torneo Clausura 1995, Torneo Clausura 1996 y Liguilla 1996.-
Anotó 8 goles en primera división, dos de esos en match clásico.
No se pudo dar la despedida con la camiseta de Nacional, del cual es hincha como su familia, si bien se estuvo cerca la segunda parte con la tricolor, no fueron claros los motivos de que no sucediera.
En su pasaje por el fútbol argentino, el relator Víctor Hugo Morales expresó la frase,
En un mundo de ceños fruncidos, sus moñas y gambetas sacaban sonrisas.
Escribe el corazón. –