El Mono Gambetta

Mario Alles
12 agosto, 2019
Por la Copa Teresa Herrera, Nacional ganó el 1º clásico jugado en Europa.
15 agosto, 2019

El Mono Gambetta

Schubert “Mono”Gambetta

Lo querían sacar músico a S.Gambetta, pero él rumbeó hacia las gramillas

Origen de un nombre

Allá por 1920, el 14 de abril para ser más exactos; en el Barrio Reus pegó el primer vagido quien habría de ser Schubert Gambetta.

Era una noche tormentosa; rayos y truenos y una lluvia torrencial como esas de las películas de terror, que ponen los nervios de punta y hacen estremecer de espanto.

De ahí tal vez, ese dinamismo, ese fervor y esa sangre torera de que es dueño ese gran muchacho que es el “Chubert”.

De chiquitín demostró inclinación por la música y sus viejos le pusieron ese nombre famoso, pensando tal vez que el mocoso también llegaría…

Pero lo que nunca habrán pensado es que llegaría a la fama en mérito a sus reales condiciones futboleras realzadas por su espíritu guerrero y su afán de victoria.

¡Cómo se iban a imaginar los buenos viejos que el purrete que ellos soñaban fuera un gran músico, les saliera un “cachiporrero” de mi flor; con sangre y con calidad, porque eso es lo que tiene “el mono”, aunque muchos no lo quieran creer!

Schubert no habrá sido un “divo” o un ejecutante eximio, pero es un estupendo jugador, por suerte para Nacional y para el fútbol uruguayo.

(Y que me perdonen los “jovies”)

Empezó como todos

Sus primeras correrías tras la globa las cumplió Gambetta, como la mayoría de los que jugaron alguna vez al fútbol.

En los potreros; con una de trapo o con una de goma cuando el “escote” alcanzaba para ello. Y ahí nomás mostró la pasta.

Formaron un cuadro de chiquilines, El Miramar de menores e hicieron capote.

Era en “La Mondiola” y el “capo” del cuadrito era el famoso negro Felipe, enfermero del hospital. En el tenían todo, los pibes: presidente, secretario, tesorero, manager, masajista…

De ese “tincito” pasó a otro cuadro de purretes que tuvo fama: el Independiente.

¡Lindo cuadrito! Tomaron parte en aquel campeonato de menores que organizó Nacional. El mono era el centro half y era el que movía a todo el cuadro. Por eso no es de extrañar que la gente que los “vichara” y que no nombro para no cometer una injusticia de olvidarme de alguno, no demorara en hablar con el pibe que jugaba tan bien y desde ese momento Schubert Gambetta pasó a nuestras filas.

El famoso affaire

Pero antes de quedar enrolado en Nacional tuvo origen un curioso incidente, que dio que hablar y que dio trabajo.

Se aducía por parte del rival tradicional que el jugador les pertenecía por haberlo fichado.

¡Que trajín, vive Dios! Se resolvió la Asociación de parte de unos y otros en busca de la prueba del delito que no estaba en la maleta.

El delegado en aquella época, el Dr. Raúl Negro, hizo una gran defensa de Nacional en un gran legajo que no sé cuántas fojas.

Los muchachos de la tercera no comían ni dormían y lo apuraban a don Raúl para que sacara el asunto que se ponía complicado.

Al fin se logró éxito y Gambetta quedó incorporado a nuestras filas.

El mono no se había fichado por los aurinegros y estaba por lo tanto habilitado para defender nuestros colores.

Consagrado desde el pique

Su paso por las divisiones inferiores fue breve. Rápidamente escaló posiciones y se impuso a la consideración de los hinchas.

Hay quienes sostienen que con cuatro Gambettas en un team no se pierde ningún partido. Es claro, que tal premisa puede ser exagerada, pero lo indudable es que el half tricolor reúne condiciones poco comunes: tiene clase, tiene sangre; pone a contribución de su cuadro un singular entusiasmo y un extraordinario deseo de vencer, todo ello unido a ese dinamismo inmenso que lo hace a veces incursionar por terreno destinado a otros players. Es que el “mono” no se conforma con hacer lo suyo y quiere hacer lo de los demás o coayudar con sus compañeros en la consecución de una rotunda victoria. ¡Poruqe es lo que él quiere siempre: goles y más goles, así vayan 14 a 0!

Desde que debutó en primera división fue elegido para vestir la celeste.

Pagina central de la revista tricolor 1946

Atilio García y El Mono Gambetta, Nacional era una máquina.

El “Mono” Campeón del Mundo 1950

Remaba contra la corriente
Pueden existir muchos motivos por los cuáles el mito de Maracaná se encargó de sepultar la figura del “Mono”, como lo apodaban por las facciones de su cara parecidas a las de un simio. Gambetta quedó
apartado del ensalzamiento que legítimamente le correspondía. Uno de ellos puede haber sido su condición de hincha de Nacional fanático, hecho que lo perjudicó en este caso. Peñarol y sus escribas, rescataron
para si  y no sin razón- el éxito alcanzado en 1950, encargándose de minimizar todo lo perteneciente al rival de siempre.

Otro elemento que pudo haber influido en contra del rescate de su imagen realmente ganadora y temperamental, con enormes puntos de contacto con Lorenzo Fernández, fue el  hecho de que mantuvo, hasta su muerte, su carácter duro, díscolo y rebelde, muy similar al que exhibió Obdulio Varela hasta el momento en que, el inevitable paso de los años y la llegada de los nietos lo ablandaron, convirtiéndolo en el ocaso de su vida, en un león herbívoro. Los 15 años finales de existencia de Obdulio conviviendo con el periodismo, sumándose a campañas de marketing junto con la dictadura uruguaya, recibiendo después, a
Presidentes democráticos en su casa y transformándose  en un protagonista de consumo mediático, nada tienen que ver con el Obdulio Varela jugador de fútbol que pisó las canchas hasta 1955.
Gambetta, hasta el momento de su muerte prematura a los 71 años, fue el mismo rebelde que no transó con nadie, negándose a amansarse para poder vivir. Cuando le propuse la realización del reportaje fue muy claro…

-‘Si quieren que hable, que cuente la verdad, páguenme. Si no, no hay reportaje…?

No lo hubo. Los jerarcas de SEUSA entendieron que no correspondía el pago reclamado. La actitud expuesta en esa ocasión por Gambetta marcaba el mantenimiento de su personalidad. Remaba contra la corriente. De ahí que existan muy pocos testimonios suyos en grandes notas en la prensa.
Nota; debo aclarar que estaba ?arisco? en adquirir el libro, pero me encontré con una grata sorpresa de la forma y profundidad en que el autor encara los temas, se lo hice saber personalmente.
Texto extraído del libro, “Maracaná, historia secreta” de Atilio Garrido, pág 201.-

Un símbolo dentro de Nacional y en el fútbol uruguayo, conquistadores de los más valiosos títulos que pueda aspirar un jugador, repetidos campeonatos y Campeón Mundial de 1950. (Gloria Tricolor).

El Mono!

Regresa a Nacional en el año 1955. Saliendo del túnel, triunfo Tricolor 5 a 1 ante Rampla Juniors por el Campeonato Cuadrangular AUF el día de su vuelta, abril de 1955.

El Mono, extraordinario jugador que brindó el fútbol uruguayo. Completo en todo sentido. En Nacional debuta en 1938 para vivir una etapa con años brillantes. El abril de 1955 regresa al Club – foto – retirándose en 1956. Campeón del mundo 1950.

En el año 56 contra Rampla lo sacaron de la cancha con los ligamentos deshechos. Estaba en el vestuario rumbo a traumatología y preguntó cómo iba el partido, le dijeron que Nacional perdía 2 a 1. Pidió que le durmieran la pierna y entró, ganó Nacional 3 a 2 . Fue el último partido de Gambetta en el club de sus amores. Con personajes como Gambetta, la Garra no es cuento.

Fuente ; El País. Foto; Fútbol Historia y Estadísticas. Revista Nacional y archivo propio.

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